Conoce a Gregorio

La historia de Gregorio

Gregorio llegó antes que muchos huéspedes… y decidió quedarse.

No pide reservación, no ocupa habitación y jamás se queja, solo exige comida cuando tiene hambre (ósea siempre).

Su trabajo es sencillo pero importante:
Recibir a quien llega, observarlo todo y asegurarse de que el lugar se sienta como casa.

Aparece en recepción, se pasea por los pasillos, de repente lo veras en la azotea, recostado posando sobre algún carro del estacionamiento y, si le caes bien (no promete nada), te acompaña un rato y se dejara tomar todas las fotos que quieras, le encanta ser el centro de atención.

Con el tiempo, Gregorio se convirtió en el primer “hola” y el último “hasta pronto”.

No es un gato del hotel.

Es parte de la familia de Cuatro Misiones.